Uno de los principales objetivos tras una lesión es volver a moverse y, poco a poco, retomar las actividades cotidianas. Dependiendo del tipo de lesión, el simple hecho de quitar el dolor no es suficiente. Por otra parte, es importante recuperar fuerza, movilidad, coordinación y confianza al hacer ciertos movimientos.
En este sentido, la rehabilitación funcional es de suma importancia, puesto que ayuda a ir recuperando poco a poco las capacidades que fueron afectadas por la lesión o por el tiempo de inactividad.
¿Qué es una recuperación funcional?
La recuperación funcional es el proceso de volver al estado de salud o a las capacidades normales que se tenía después de una lesión o enfermedad. Entre ellas se encuentra el incremento de la movilidad, la fuerza y la capacidad de realizar las actividades cotidianas.
El objetivo no es sólo disminuir las molestias sino conseguir que la persona pueda volver a realizar sus actividades cotidianas, laborales o deportivas con la mayor normalidad y seguridad posible.
El tratamiento se adapta a cada paciente, y puede variar en función del tipo de lesión, de su gravedad, de la zona del cuerpo que ha sido afectada, y de las características de cada persona. Es por esto que la rehabilitación funcional debe comenzar con una valoración profesional que ayude a entender el estado de la zona dañada y a establecer los objetivos adecuados.
En el proceso pueden utilizarse varias herramientas y técnicas, tales como:
- Ejercicios de movilidad y flexibilidad.
- Trabajo progresivo de fuerza.
- Ejercicios de equilibrio y propiocepción.
- Reeducación de determinados movimientos.
- Ejercicios específicos relacionados con la actividad diaria o deportiva.
- Técnicas manuales y otras herramientas de fisioterapia cuando están indicadas.
La progresión debe ser gradual, aumentando la dificultad de los ejercicios a medida que el paciente mejore su habilidad funcional.
¿Cómo ayuda una recuperación funcional tras una lesión?
Una recuperación funcional bien planificada puede ayudar a recuperar las habilidades físicas perdidas a causa de una lesión y facilitar el regreso gradual a las actividades de la vida diaria.
Ayuda a recuperar la movilidad
Después de una lesión o un tiempo de inmovilización es habitual que una articulación o parte del cuerpo tenga menos movilidad. Los ejercicios específicos permiten mejorar de forma paulatina el rango de movimiento y recuperar la funcionalidad.
Contribuye a recuperar la fuerza
Si descansas y no haces nada, pierdes fuerza muscular. La rehabilitación funcional consiste en ejercicios pensados para fortalecer poco a poco los músculos y aumentar su capacidad de soportar peso.
Mejora el equilibrio y la coordinación
Hay lesiones que pueden afectar el equilibrio, la estabilidad o la coordinación de los movimientos. Trabajar la propiocepción y el control motor puede ayudar a mejorar estas habilidades.
Facilita la vuelta a las actividades cotidianas
Lo que se busca al final es que la persona pueda ir recuperando la capacidad de realizar actividades como caminar, subir escaleras, trabajar o hacer ejercicio. Por ello, los ejercicios pueden ser adaptados a las necesidades específicas de cada paciente.
Prepara para la vuelta al deporte
En el caso de los deportistas, la recuperación funcional puede incluir ejercicios específicos para su deporte. Saltos, giros, movimientos o algunos gestos deportivos pueden irse incorporando cuando la lesión lo permita.
Ayuda a recuperar la confianza en el movimiento
Tras una lesión, algunas personas pueden tener miedo a realizar ciertos movimientos porque tienen miedo de lastimarse de nuevo. Trabajar de forma gradual y controlada puede ayudar a recuperar la confianza y recordar los movimientos.
Puede ayudar a reducir el riesgo de nuevas lesiones
Una buena recuperación no debe concentrarse únicamente en el área lesionada. Trabajar fuerza, movilidad, equilibrio o técnica de movimiento también puede ser importante para ayudar a un retorno más seguro a la actividad.
¿Cuánto dura una recuperación funcional?
No hay un tiempo fijo para todos los pacientes. El tiempo de recuperación depende de varios factores, como el tipo y la gravedad de la lesión, la condición física de la persona, su progreso durante el tratamiento y las actividades que necesite volver a realizar.
Por eso la rehabilitación funcional debe ser individual y paulatina, ajustando los ejercicios de acuerdo al progreso de cada enfermo.
Por otra parte, es fundamental respetar los tiempos de recuperación y seguir las recomendaciones del fisioterapeuta o del profesional de la salud. Si intentas acelerar el proceso subiendo mucho la intensidad desde el principio, puede que la recuperación sea más difícil.
La importancia de una recuperación progresiva
Volver a la actividad después de una lesión no es tan solo dejar de sentir dolor. Es importante comprobar que la zona afectada haya recuperado de forma progresiva las capacidades necesarias para realizar las actividades normales.
La recuperación funcional permite trabajar progresivamente diversos aspectos físicos, desde movimientos sencillos hasta ejercicios más complejos. De esta manera, el tratamiento puede ayudar al paciente desde las primeras etapas de recuperación hasta que retome sus actividades normales.
Resumiendo, podemos decir que se busca con la recuperación funcional después de una lesión no es sólo quitar el dolor. Su objetivo es ir recuperando la movilidad, la fuerza, la coordinación y la capacidad de realizar las actividades cotidianas o deportivas.
Cada lesión y cada persona requieren un proceso diferente. Por eso, una buena valoración profesional y seguir un programa adecuado puede hacer que la recuperación sea más fácil y ayudarte a regresar a la actividad de una forma segura y controlada.